Por Pierre Lenoir (Especial para Blog del Medio)

En pleno día, con sangre fría, unos fanáticos han asesinado a unos periodistas, dibujantes, empleados y a los policías encargados de su protección.

Muchas de estas personas estaban amenazadas desde hace mucho tiempo y lo sabían. Pero cada semana continuaban su lucha por la libertad de expresión.

Algunos no escondían el miedo pero lo superaban.

Son soldados de la libertad, de nuestra libertad, y por ella murieron. Muertos por culpa de unos dibujos.

El ataque a Charlie Hebdo es un acto de guerra con la diferencia  de que los periodistas que han sido asesinados no eran guerreros. Eran poetas, burlones, amantes de  la libertad, unos genios cuyas armas eran unos lápices de color, la inteligencia y la fantasía.

Esto es una guerra contra la libertad de escribir, de dibujar y crear. Una guerra sin cara contra la laicidad, contra el humor, contra la ironía y la crítica.

La libertad ha perdido algunos de sus mejores ciudadanos, de los que describían la actualidad con pertinencia.

Si los asesinos gritaron “Allah Akbar”, también actuaron contra el islam y los musulmanes. Es una guerra declarada contra la democracia cuyas instituciones hacen posible un islam republicano.

Los musulmanes de Francia lo saben, pero seguramente no se movilizaron bastante para denunciar con firmeza a los asesinos que manchan al Islam y al Profeta.

Se está haciendo comercio con el odio y el miedo.

Los inmigrantes son mirados como responsables, como suele ocurrir.

Francia debe actuar contra este nuevo reino del terror. ¿Pero qué armas tiene para afrontar a gente tan armada y decidida a sembrar la muerte?

Debemos tomar consciencia que lo que está en juego son los fundamentos mismos de la sociedad, sus valores, sus tradiciones.  No se trata de la deriva de unos pequeños delincuentes que buscan venganza sino de una voluntad radical para impedir que los musulmanes puedan vivir su religión pacíficamente en un país laico. Lo que se busca es aislarlos y convertirlos en enemigos de Francia. Es por eso que debemos resistir, porque esto nos concierne a todos.

¡Sé el primero en comentar!

Deja un comentario