Chile, enfermo de fiebre por los “malls”

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Castro es un pequeño y pintoresco pueblo de pescadores, con casas de colores y mucha historia. Un refugio amado por millones de chilenos. En los últimos meses, una foto de Castro sacudió al país entero: mostraba al pueblo desde la bahía con sus casas al borde de la sierra y en lo alto un monumental shopping mall en construcción. La foto se esparció por las redes sociales en cuestión de horas, y todos pesaban que se trataba de un chiste, como forma de queja y de protesta con el fanatismo cada vez más importante de los chilenos por los shoppings. Pero no era así: la foto era real.

Los medios nacionales viajaron de inmediato al lugar y comprobaron que uno de los íconos de belleza de chile estaba siendo alterado por tal inmenso bloque de cemento y hormigón. Ante la avalancha pública de quejas, el municipio decidió llamar a una votación para preguntarle a la gente si estaba de acuerdo o no con el emprendimiento. La respuesta fue contundente, ya que 94% de los residentes estaban de acuerdo con su construcción. Chile sigue inmersa en el debate, pero ya no por Castro, sino por su “terrible adicción a los shoppings”, según definió una referente de una ONG que defiende a los consumidores. La Cámara Chilena de Centros Comerciales (CCHCC) expresó la fiebre por los malls en números, al destacar que los centros comerciales recibieron más de 550 millones de visitantes en 2011, es decir, 30 veces la población del país. Los datos añaden que la superficie arrendable de los malls creció 74% entre 2008 y 2011, hasta 1,7 millones de metros cuadrados.

Cuando era chiquito, tenía un sueño: ser periodista. Con el tiempo lo logró. Hoy escribe para medios de Argentina, Reino Unido y España. Blog del Medio es muchas cosas, pero, sobre todo, un lugar positivo, donde nada es imposible.

1 COMENTARIO

  1. Creo que hay dos cuestiones importantes: La primera es la construcción de un mall, lo que no veo como de ninguna manera algo negativo. Lo segundo es el impacto ambiental (fundamentalmente visual en este caso, además de otros aspectos posibles -cloacas, alimentación eléctrica, basura etc.) que es lo que debe cuestionarse. Respecto a lo visual, realmente es un edificio de muy mal gusto y puede parecer una foto trucada “en chiste”. El cuidado de la estética global y no construir estos edificios en molde es lo que debería exigirse. Por ejemplo,si alguien vio el MacDonalds de Salzburgo, en pleno casco histórico, no verá arcos amarillos sinó 2 arcos de hierro que parecen de una vieja herrería.

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