Esta tarde, hace una hora y media, falleció Fernando Peña, víctima de un cáncer, que venían combatiendo tras haber sobrepasado recaídas producidas por el HIV. Peña fue una de esas personalidades transgresoras del mundo público argentino, pero que logró cautivar y destronar prejuicios de grandes y jóvenes. En los últimos tiempos jugaba con la idea de la muerte después de cumplir 40 –tenía 46 hoy- y quien comunicó la noticia fue su compañero Matías Martin, amigo desde hace años. Sus últimas peleas públicas habían sido con Luis D’Elía, quien lo acusó de ser “el transgresor transgredido”.

Argentina ha visto muertes así, de periodistas y de personajes de los medios que murieron jóvenes, como Juan Castro y Fabián Polosecki. En el sitio www.enelborde.com todavía pueden leerse y escucharse sus últimas intervenciones. En la televisión esta tarde corrían en búsqueda de archivo para alimentar el morbo de la gente. Peña, a mi criterio, eliminó la descripción de los diarios según la cual “informan la muerte de una persona que jamás la gente se había enterado de que había nacido”. Aquí y por allá, a Peña lo conocíamos, y –en contra o a favor- algo nos producía. Argentina es hoy menos prejuiciosa en parte por Peña. Te vemos del otro lado, colega.

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Cuando era chiquito, tenía un sueño: ser periodista. Con el tiempo lo logró. Hoy escribe para medios de Argentina, Reino Unido y España. Blog del Medio es muchas cosas, pero, sobre todo, un lugar positivo, donde nada es imposible.

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